Reflexión personal sobre la oración mística
La oración mística es un encuentro íntimo y personal con Cristo:
"...Hoy es Viernes de Dolor, nos adentramos en la Pasión de Cristo, mi Hermano y mi Dios, cuando me retiro a Orar, cuando intento adentrarme en el dolor que sintió Cristo, cuando intento adentrarme en su Soledad, cuando trato de compartir con El sus sentimientos, cuando cierro los ojos y miro 2000 años atrás, y veo a un hombre solo en medio de un monte con piedras y árboles, sentado junto a un árbol, orando..., y siento parte de esa soledad y parte de ese dolor, y percibo que El era conocedor de lo que iba a ocurrir, y que estaba angustiado, y que lo hacía por amor a mi, pensando en mi, con alegría y angustia a la vez, .... cuando cierro los ojos y me pongo en su lugar, y puedo percibir su estado, para mi eso es Oración Mística, cada vez que un ser humano se pone en oración, con una actitud sincera y sencilla ante Dios, y tiene el deseo de unirse a El, de amarle, y en ese momento de oración, cuando a uno le gustaría estar en aquel monte acompañándole, acompañándole en su soledad, en su dolor, en su preocupación, ... cuando hacemos oración en la que deseamos unirnos a Cristo, la oración mística es una oración de unión, una oración en la que El nos responde permitiendo que podamos compartir su dolor 2000 años después, sin haber estado allí, sin haberle visto, pero permitiendo que podamos hacerlo ahora en nuestro corazón y en nuestra mente ..." es una experiencia que si no se ha tenido no se puede llegar a comprender. En la experiencia mística van unidos "la mente" y "la emoción" (según mi experiencia) lo digo porque entiendes claramente (intelectualmente) lo que Dios te quiere decir, además sientes una emoción muy fuerte, de amor a Dios y de adhesión a lo que te está dando, y además comprendes claramente que esa inspiración viene de El porque de tí no puede surgir algo así.
No siempre que nos ponemos en oración conseguimos acompañar a Cristo, ni siquiera verle de lejos, ni sentirle ni un poquito, es cuando nos encontramos frios, distraidos, con una especie de sequedad emocional y mental, que nos hace sentirnos muuuuy lejos de El, por supuesto que la Oración Mística ha de darse con su consentimiento, cuando no sólo nosotros le buscamos sino que El sale a nuestro encuentro. Sin purificación no se puede llegar a la experiencia mística, sin una vida ascética de renuncia personal y vaciamiento para abrir nuestro corazón a Cristo, no se puede llegar a vivir la oración mística .
He leido algunas webs en las que se describe muy bien en que consiste la oracion mistica, y he querido aportar lo que en mi experiencia personal he entendido por si puede servir, quizás mi concepto sea discutible, pero tiene un componente muy importante, nace de mi experiencia, no de lo que he leido o estudiado, en libros o en webs, sino de lo que he vivido, de lo que he experimentado, y acertado o equivocado, no cambio dicha experiencia por ninguna lectura.